Principio de sincronicidad - Wikipedia, la enciclopedia libre (http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_sincronicidad)
Citar
Mediante el Principio de sincronicidad, C. G. Jung intenta dar cuenta de una forma de conexión entre fenómenos o situaciones de la realidad que se enlazan de manera acausal, es decir, que no presentan una ligazón causal, lineal, que responda a la tradicional lógica causa-efecto. Coloquialmente remitiría a lo que usualmente llamamos casualidades.
[...]
Un típico ejemplo de sincronicidad se da cuando una persona constata que una imagen mental suya, netamente subjetiva, es reflejada, sin explicación causal, por un evento material exterior a él. En términos de Jung, sería la concordancia, en el nivel del significado, de una imagen mental con un fenómeno material que se dan simultáneamente. Por lo tanto, Jung considera que las sincronicidades son "concordancias significativas acausales". Para él, la sincronicidad es "la coincidencia de dos o más acontecimientos, no relacionados entre sí causalmente, cuyo contenido significativo es idéntico o semejante...".
EJEMPLO DE SINCRONICIDAD:
Citar
Una joven paciente soñó, en un momento decisivo de su tratamiento, que le regalaban un escarabajo de oro. Mientras ella me contaba el sueño yo estaba sentado de espaldas a la ventana cerrada. De repente, oí detrás de mí un ruido como si algo golpeara suavemente la ventana. Me di media vuelta y vi fuera un insecto volador que chocaba contra la ventana. Abrí la ventana y lo cacé al vuelo. Era la analogía más próxima a un escarabajo de oro que pueda darse en nuestras latitudes, a saber, un escarabeido (crisomélido), la Cetonia aurata, la «cetonia común», que al parecer, en contra de sus costumbres habituales, se vio en la necesidad de entrar en una habitación oscura precisamente en ese momento. Tengo que decir que no me había ocurrido nada semejante ni antes ni después de aquello, y que el sueño de aquella paciente sigue siendo un caso único en mi experiencia.
[...]
Otro ejemplo clásico de sincronicidad apunta a un suceso acontecido en la vida del actor Anthony Hopkins. Cuando éste fuera contratado para actuar en la película La mujer de Petrovka, no consiguió encontrar en ninguna librería londinense la novela de George Feifer en la que se basaba el guión. Frustrado y aburrido, se dispuso a tomar el Metro para regresar a su casa. Estaba sentado en la estación de Leicester Square cuando, de pronto, halló el libro en un banco. Se quedó tan asombrado de su buena suerte que ni siquiera reparó en las anotaciones que el volumen tenía en los márgenes. Dos años más tarde su sorpresa fue aún mayor. Al conocer al autor durante el rodaje del filme, éste le dijo que había perdido su ejemplar anotado. Dicho ejemplar era el mismo libro que Hopkins había encontrado en la estación olvidado sobre un banco.
Un colega mío me habló de este fenómeno hace ya bastante tiempo y, puede que sea porque ahora me fije más, pero desde entonces que no son tan raras estas "casualidades". Sin ir más lejos, como ya comenté en el hilo que abrió San, yo pensaba hacer ese mismo hilo tan solo un día antes. Y no paro de darle vueltas a que es mucha, mucha casualidad y por eso "necesitaba" abrir este hilo.
Y esto va mucho más allá, alcanzando temas como la telepatía: ¿Cuántas veces os ha pasado que vais caminando por la calle, pensando en algún amigo que hace meses o años que no veis y al cabo de tres minutos os lo encontráis a la vuelta de la esquina? ¿Es solo casualidad? Por todos es sabdido que los humanos no llegamos a usar ni el 50% del potencial del cerebro. Puede que la telepatía no sea solo fantasía.
No sé, la verdad que tengo muchas dudas...
¿Qué opináis de todo este rollo?
P.D.: perdón por el tocho :-[
Si estas cosas le pasasen a uno una detrás de otra, me parecería raro. Pero creo que simplemente se trata de casualidades. Si a lo largo de tu vida llevas la cuenta de cuantas veces has pensado en un amigo y este ha aparecido por una esquina, seguramente te saldrán unas proporciones muy razonables.
Pero tal vez, a base de "entrenamiento", esa proporción sea más grande. También me recuerda a la preconsciencia de Muad'Dib en Dune.
Cita de: Pr0ZaK en 23 de Mayo de 2008, 11:34:22 AM
Pero tal vez, a base de "entrenamiento", esa proporción sea más grande. También me recuerda a la preconsciencia de Muad'Dib en Dune.
Puede ser. Yo mismo he tenido ciertos momentos de "telepatía" bastante anecdóticos, sobre todo con una amiga mía. Sin embargo, he tenido infinidad de momentos de "no telepatía" xD, así que no dejo de pensar que son casualidades y nada más. Lo raro sería que no se dieran de vez en cuando xD
.ormal.
Yo a veces miro el móvil a ver si me ha llamado tal persona y de repente me llama dicha persona X-D, o pienso en alguien y de repente se conecta al MSN... etc
Son casualidades, supongo.
Continuamente estamos pensando en personas, en discos, en lugares... Por lo que es normal que una vez de tantas se dé una casualidad que casi parezca milagrosa. Pero esa reacción se debe a que no tenemos en cuenta las infinitas veces donde el azar no produce sorpresa ni "magia" alguna. Digamos que la aleatoriedad trabaja sin sobresaltos habitualmente; de manera que cuando ocurre una circunstancia extraordinaria, la superponemos a base de pajas mentales. Ignorando lo corriente, lo común.