¿Creéis que es posible medrar en un sistema, consiguiendo suficiente poder para cambiar las cosas según tus principios, fingiendo hasta entonces no tener esos principios?
Por ejemplo, en un partido político. Te haces pasar por izquierdista moderado siendo radical, con la esperanza de que tu partido te apoye y, una vez en la cima, dar rienda suelta a tu verdadera forma de pensar, utilizando tu nuevo estatus para imponer lo que desde un principio te habría gustado.
O en una empresa, ascendiendo poco a poco hasta plantarte en un punto y empezar a imponer las cosas de una manera que resulta ser totalmente incoherente con el comportamiento que te ha llevado hasta ahí.
¿Se puede trazar un plan que dure tantos años y terminar cumpliéndolo sin corromperse?
Algo así se hizo en la Revolución Iraní. O Hitler sin ir más lejos.
Cierto, Hitler lo hizo.
Y a menor escala un millón de veces. Como el PSOE, cuando una de sus soflamas electorales fue el no a la OTAN, y fue lo primero que hicieron cuando gobernaron. O Robespierre, por ejemplo, acabó guillotinado durante el Reinado del Terror.
Hitler no lo hizo, en cada discurso ponía a caldo a la democracia, intentó un golpe de estado en el 23 y se fue a la cárcel, y no contento con ello escribió Mi Lucha, donde desgrana con todo lujo de detalles sus opiniones políticas. No creo que nadie en Alemania cuando llegó el poder se creyera que iba a seguir con la democracia.