¿Es una señal? ¿Soy el elegido para conduciros por el camino que os llevará a la salvación? Creo que no me siento preparado. Qué ansiedad. Responded, rápido.
Jaja, ya no.
Ahora me la bajaréis. Mejor. Que otro tome las responsabilidades que mi pusilánime carácter me impide asumir.