Menú Principal
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK Más Información.

Oye, Sam el Loco

Iniciado por Bamboleo, Bambolea, 18 de Marzo de 2011, 17:54:59 PM

Tema anterior - Siguiente tema

San_339


Ser sevillano es un honor. Ser español, un privilegio.

Bastardo Al Teclado

¿Está hablando consigo mismo utilizando dos nicks?  :waht:

San_339

 Â¿Tan raro te parece? No es la primera vez que le veo hacerlo.

Ser sevillano es un honor. Ser español, un privilegio.

Bamboleo, Bambolea

Porque mi vida yo la prefiero vivir así.

Bamboleo, Bambolea

Hay una manera muy sencilla de demostrar que no soy Requiem.
Porque mi vida yo la prefiero vivir así.

Bamboleo, Bambolea

Maldito foro, me registro sólo a preguntarle una cosa a Requiem, y ya me he quedado aquí un par de días y no escribo el relato.  :agh:
Porque mi vida yo la prefiero vivir así.

Bamboleo, Bambolea

Ya terminé el relato. Mi estancia aquí no tiene más sentido. 8)
Porque mi vida yo la prefiero vivir así.

Bastardo Al Teclado

Por mí bien, piérdete.

Squalido

¿Y a qué viene tanto miedo por la posibilidad de que te roben el relato? Yo los escribo y luego los guardo. A veces los envío a algún concurso si por casualidad me topo con uno de ellos, aunque suelo evitarlos por considerarlos detestables. Como dudo del criterio de los que se dedican a aprovecharse de lo que escriben los demás, no me preocupa que puedan llegar a robarse uno de mis relatos. ¿Quién en su sano juicio podría sacarle algún provecho a un relato que de ninguna forma generaría ganancias de ningún tipo y que además no coincide con el gusto de casi ningún círculo literario? Y si aun así resulta que un día cualquiera me encuentro con uno de mis relatos publicado bajo otro nombre, mi primera reacción será la de sentirme levemente satisfecho por que a alguien se le ocurriera tomar en cuenta algo que he escrito. Si se trata simplemente de obtener el reconocimiento que uno merece, ya se encargarán -en el futuro- determinados especialistas en atribuirme, tras rigurosos estudios, los relatos que me fueran birlados. Eso si me covierto en un escritor decente, cosa que yo sé que nunca va a suceder.