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¿Cuerpo de hombre o cuerpo de mujer?

Iniciado por Tanis, 22 de Enero de 2009, 15:41:48 PM

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Yusuke

Cita de: Black Swan en 22 de Enero de 2009, 17:00:33 PM
En el arte siempre se ha representado más a la mujer por sus curvas y estética. Por algo será.

No
Cita de: Kuranes en 14 de Julio de 2009, 21:18:14 PM
Why, qué quieres que te diga, subnormal. Eres el mejor ejemplo de porqué cansa mandar aquí.

deusego

Cita de: Yusuke en 22 de Enero de 2009, 17:07:53 PM
Cita de: Black Swan en 22 de Enero de 2009, 17:00:33 PM
En el arte siempre se ha representado más a la mujer por sus curvas y estética. Por algo será.

No

no para ti, si para muchos  ;)

City17

Cita de: Black Swan en 22 de Enero de 2009, 17:00:33 PM
En el arte siempre se ha representado más a la mujer por sus curvas y estética. Por algo será.

El referente estético a lo largo de los tiempos ha sido siempre el hombre. Todos los cánones de belleza de la historia del arte tienen como modelo a hombres bien proporcionados: el egipcio de 18 puños, el griego de 7 y  8 cabezas o el de Le Corbusier... todos maromos.

Pero es cierto que es difícil decantarse por uno o por otro, ya que responden a necesidades estéticas diferentes. Una comparación más acertada sería la de comparar los cuerpos de mismos géneros pero distintas razas.

De todas formas, y si me ponen un machete en el cuello, elegiría el cuerpo del hombre, aunque con ello abra la puerta a bromitas sobre mi inclinación sexual.  :lol:


Yusuke

Cita de: City17 en 22 de Enero de 2009, 17:16:23 PM
Cita de: Black Swan en 22 de Enero de 2009, 17:00:33 PM
En el arte siempre se ha representado más a la mujer por sus curvas y estética. Por algo será.

El referente estético a lo largo de los tiempos ha sido siempre el hombre. Todos los cánones de belleza de la historia del arte tienen como modelo a hombres bien proporcionados: el egipcio de 18 puños, el griego de 7 y  8 cabezas o el de Le Corbusier... todos maromos.

Pero es cierto que es difícil decantarse por uno o por otro, ya que responden a necesidades estéticas diferentes. Una comparación más acertada sería la de comparar los cuerpos de mismos géneros pero distintas razas.

De todas formas, y si me ponen un machete en el cuello, elegiría el cuerpo del hombre, aunque con ello abra la puerta a bromitas sobre mi inclinación sexual.  :lol:



Yo digo el cuerpo del hombre y tan tranquilo, oiga

Es cierto lo que dice City, aparte de que, de tanto museo que he visitado, el canon estetico de la mujer ha cambiado por el que se considera el ideal hoy en dia. En cambio el de los hombres permanece inalterable
Cita de: Kuranes en 14 de Julio de 2009, 21:18:14 PM
Why, qué quieres que te diga, subnormal. Eres el mejor ejemplo de porqué cansa mandar aquí.

Cardemm

Tienen sus pros y sus contras, sin embargo el encanto de una mujer me parece algo superior.

shalashaska

Depende de nuestro concepto de belleza. Objetivamente el cuerpo del hombre es una máquina mucho más perfecta que el de una mujer: Velocidad, resistencia, fuerza...
En lo que respecta al cuerpo de la mujer éste cuenta con mayor flexibilidad y agilidad.
Ambos cuerpos son muy bellos si se exprime su potencial pero el poderio del cuerpo masculino es inigualable.


Ahora bien, en lo que respecta a la belleza facial destacarían las mujeres, bueno, más bien los rasgos "afeminados". Los tios más atractivos siempre son aquellos que poseen rasgos femeninos con su correspondiente dosis de virilidad, pues a fin de cuentas la masculinidad se aproxima más a la animalidad que la feminidad como lo demuestra que la divinidad siempre se haya caracterizado por eliminar esos rasgos masculinos.

No hay más que ver a los ángeles, sin sexo y próximos a la feminidad, los ángeles siempre han sido una representación de la belleza y la perfección.



Cita de: Ford Sierra en 05 de Mayo de 2012, 18:04:18 PM
Como si sacar un 10 en Física fuera más complicado que sacarlo en Bellas Artes.

X

Cita de: Tanis en 22 de Enero de 2009, 15:54:09 PM
Cita de: X en 22 de Enero de 2009, 15:46:09 PM
Yo vengo a decir que para mí es imposible debatir imparcialmente. Siempre me parecerá más bello el cuerpo de una mujer que esté bien que el de un hombre que esté bien. Por cierto Tanis ¿a tí cuál te parece más bello?
A mí me parecen distintos. Creo que un cuerpo de un tío admite más matices en cuanto a musculatura y proporción, mientras que una tía con buenas curvas lo tiene todo ganado. Quizá sea más fácil que una chica tenga buen cuerpo, porque un chico se tiene que meter muchas horas de gimnasio para alcanzar lo que muchos consideran un buen cuerpo.

No sé ahora mismo, la verdad. Creo que no soy objetivo, me llaman demasiado la atención las chicas...

Entonces te ocurre lo mismo que a mí aunque sé reconocer cuando un hombre tiene un cuerpo bonito y proporcionado.

wo ni i danio

la mujer se llevaria el perfect sino fuera por lo horrorosos que son algunos chochos, que parece eso la cueva de hordak

soyesatia

Si el de la mujer tuviese pene, el de la mujer. Los genitales femeninos (vivan los eufismos! si) son horrorosos.

City17


City17


soyesatia

Es lo que ocurre cuando posteas mientras estudias.

Paso de editar para que la discusion entre la plomizo y city tenga sentido, y porque estaba claro.

Lillis

A mí me encanta ver como  desde el post principal ya se presuponen cánones estéticos y lo que es belleza objetiva. No se habla de cuerpo normal, si no delgado (como positivo) y gordo (como negativo) como si fuesen verdades universales y absolutas. Alguien que quiere objetividad, no creo que esté demostrando mucha. Y así, en otros post  :roto2gay:

wo ni i danio

supongo que con delgado entendemos no a un anorexico, sino a gente con solo 1 par de tetas

Kuranes

#29
Claramente el del hombre. Física y mentalmente.

En palabras del gran Schopenhauer, el maestro de Nietzsche:

Preciso ha sido que el entendimiento del hombre se obscureciese por el amor para llamar bello a ese sexo de corta estatura, estrechos hombros, anchas caderas y piernas cortas. Toda su belleza reside en el instinto del amor que nos empuja a ellas. En vez de llamarle bello, hubiera sido más justo llamarle inestético.

Las mujeres no tienen el sentimiento ni la inteligencia de la música, así como tampoco de la poesía y las artes plásticas. En ellas todo es pura imitación, puro pretexto, pura afectación explotada por su deseo de agradar. Son incapaces de tomar parte con interés en nada, sea lo que fuere, y he aquí la razón. El hombre se esfuerza en todo por dominar directamente, ya por la inteligencia, ya por la fuerza; la naturaleza lleva a las mujeres a buscar en todas las cosas un medio de conquistar al hombre, y el interés que parecen tomarse por las cosas exteriores siempre es un fingimiento, un rodeo, es decir, pura coquetería y pura monada. Rousseau lo ha dicho: "Las mujeres, en general, no aman ningún arte, no son inteligentes en ninguno, y no tienen ningún genio. Basta observar, por ejemplo, lo que ocupa y atrae su atención en un concierto, en la ópera o en la comedia; advertir el descaro con que continúan su cháchara en los lugares más hermosos de las más grandes obras maestras. Si es cierto que los griegos no admitían a las mujeres en los espectáculos, tuvieron mucha razón; a lo menos, en sus teatros se podría oír alguna cosa".

En nuestro tiempo, al "mulier taceat in ecclesia" convendría añadir un "taceat mullier in theatro", o bien sustituir un precepto por otro, y colgar éste, en grandes caracteres, sobre el telón del escenario.

Pero, ¿qué puede esperarse de las mujeres, si se reflexiona que en el mundo entero no ha podido producir este sexo un solo ingenio verdaderamente grande, ni una sola completa y original en las bellas artes, ni un solo trabajo de valor duradero, sea en lo que fuere? Esto es muy notable en la pintura. Son tan aptas como nosotros para aprender la parte técnica y cultivan con asiduidad esta arte, sin poder gloriarse de una sola obra maestra, precisamente porque les falta aquella objetividad del espíritu que es necesaria, sobre todo para la pintura. No pueden salir de si mismas. Por eso las mujeres vulgares ni siquiera son capaces de sentir sus bellezas, porque natura non facit sutus. En su célebre obra Examen de ingenios para las ciencias -que tiene más de trescientos años de fecha- rehúsa Huarte a las mujeres toda capacidad superior.

Excepciones aisladas y parciales no cambian las cosas en nada: tomadas en conjunto, las mujeres son y serán las nulidades más cabales e incurables.

Gracias a nuestra organización social absurda en el mayor grado, que las hace participar del título y la situación del hombre, por elevados que sean, excitan con encarnizamiento las menos nobles ambiciones de éste; y por una consecuencia natural de este absurdo, su dominio y el tono que imponen ellas corrompen la sociedad moderna.

Chamfort dice también con mucha exactitud: "Están hechas para comerciar con nuestras debilidades y con nuestra locura, pero no con nuestra razón. Existen entre ellas y los hombres simpatías de epidermis y muy pocas simpatías de espíritu, de alma y de carácter".

Las mujeres son el sexus sequior, el sexo segundo desde todos los puntos de vista, hecho para estar a un lado y en segundo término. Cierto que se deben tener consideraciones a su debilidad; pero es ridículo rendirles homenaje, y eso mismo nos degrada a sus ojos. La naturaleza, al separar la especie humana en dos categorías, no ha hecho iguales las partes.

Esto es lo que han pensado en todo tiempo los antiguos y los pueblos de Oriente, que se daban mejor cuenta del papel que conviene a las mujeres que nosotros con nuestra galantería a la antigua moda francesa y nuestra estúpida veneración, que es el despliegue más completo de la necedad germanocristiana. Esto no ha servido más que para hacerlas tan arrogantes y tan impertinentes. A veces me hacen pensar en los monos sagrados de Benarés, los cuales tienen tal conciencia de su dignidad sacrosanta y de su inviolabilidad, que todo se lo creen permitido.

La mujer en Occidente, lo que se llama la señora, se encuentra en una posición enteramente falsa. Porque la mujer, el sexus sequior de los antiguos, no está en manera ninguna formada para inspirar veneración y recibir homenajes, ni para llevar la cabeza más alta que el hombre, ni para tener iguales derechos que éste.

Las consecuencias de esta falsa posición son harto evidentes. Sería de desear que en Europa se volviese a su puesto natural a ese número dos de la especie humana y que se suprimiera "la señora", objeto de mofa para el Asia entera, y de la cual también se hubieran burlado Roma y Grecia.

Desde el punto de vista político y social, esta reforma sería un verdadero beneficio. El principio de ley sálica es tan evidente, tan indiscutible, que parece inútil formularlo. Lo que se llama propiamente la dama europea es una especie de ser que no debiera existir. No debería haber en el mundo más que mujeres de interior, aplicadas a los quehaceres domésticos, y jóvenes solteras aspirantes a ser lo que aquellas, que se formasen, no en la arrogancia, sino en el trabajo y en la sumisión.

Saludos.