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De la abyección: el travelling de Kapo

Iniciado por Yggdrasil, 13 de Noviembre de 2009, 09:14:59 AM

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Squalido

#15
Coloco aquí, ya que tiene que ver con la abyección, una cutrada que he escrito sobre Inglourious Basterds. Sólo lo hice por aburrimiento, porque no es que se me dé bien escribir y es una análisis un poco superficial.

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Inglourious Basterds (1): La violencia

Luego de Death Proof, Quentin Tarantino se ha convertido para mí en un director importante. Y su última película ( Inglourious Basterds) llegó para aumentar aún más el aprecio que le tenía, ya que es sin duda una de las películas más interesantes del 2009. No me queda otra, entonces, que intentar justificar esta consideración, intentando reflexionar sobre esta película.

Me limitaré en esta primera entrada a comentar solo una de sus escenas. Se trata de una de las escenas más polémicas y discutidas de la película: Los bastardos interrogan a un oficial alemán y como éste se niega a cooperar lo ejecutan a batazos.

La escena comienza con el plano más desagradable de toda la película: uno de los bastardos arrancando la cabellera de un soldado alemán muerto. Cuando, viendo la película por primera vez, nos encontramos ante esta toma, nos imaginamos que el resto de la película no estará libre de violencia.



Luego viene la sucesión de tomas que anticiparán la ejecución. Estas tomas, casi líricas, al estilo de cierto western moderno, gozan de una belleza desconcertante si tenemos en cuenta que lo relatado (el hombre a punto de morir) no es precisamente algo que consideraríamos bello. Pero que la belleza-o debería decir más bien: lo estético- puede llegar a ser algo que moralmente consideremos repudiable nadie lo pone en duda y desde décadas atrás es tema de discusión en el cine. Tarantino siempre se ha valido de la violencia como medio para el arte en su cine, y por lo tanto es criticado por quienes consideran esto abyecto.



Pero la ejecución, que esperábamos como un clímax sublime estilizado al máximo, resulta ser todo lo contrario: el verdugo (el oso judió) la realiza con rapidez, sin música que acompañe a sus acciones y sin rastro del lirismo de las tomas anteriores. Todo termina pareciendo un tanto vulgar y además la toma se va alejando de la ejecución por lo que es poco lo que vemos del cuerpo que está siendo mutilado.


Tarantino en esta escena juega, de manera deliberada, con la violencia representada. En la última toma ésta vuelve al relato pero totalmente fuera de campo: Aldo marca la esvástica nazi con su cuchillo en la frente de uno de los prisioneros, pero no vemos lo desagradable.



Mostrando y no mostrando la violencia, tal como lo ha hecho en anteriores películas (especialmente en Reservoir Dogs), pero en este caso ya no sólo por cuestiones de estilo como en aquéllas. Una frase que dice uno de los personajes antes de la ejecución me obliga a pensar que esta selección de tomas se debe principalmente a una cuestión más profunda de lo que cabría esperarse de Tarantino. La frase a la que me refiero es una que dice Aldo con respecto a la ejecución que lleva a cabo el oso judió con su bate de béisbol: "es lo más cercano a ir al cine que tenemos". Esta frase descubre la intención de Tarantino con respecto a la selección de las tomas de la escena. Lo que dice Aldo es casi lo que tiene que decir Tarantino con respecto a la violencia en el cine: ésta es cercana a la de la vida real, pero en definitiva no es lo mismo. Es ésa su respuesta a la eterna discusión sobre la abyección, y no es casual que el oso judío sea Eli Roth (director de cine gore). Pero lo importante no está sólo en la frase, sino también en cómo se muestra el resto de la violencia en lo que queda de escena: desde lejos, para nada estetizada y en la última toma sin mostrarla del todo. Al final de cuentas sigue siendo violencia, ya no mostrada directamente, pero para los moralistas sigue siendo abyecto. Sin embargo, los que sabemos que la violencia en el cine no es igual a la real y además no la promueve, podemos interesarnos por la manera como Tarantino pensó toda la escena. En el mostrar y no mostrar yace una idea fundamental de la representación de la violencia en el cine: cuando se muestra por completo se sacia el morbo del espectador y poco más, pero cuando no se muestra por completo se hace arte. Tarantino lo sabe, y de manera deliberada nos los recuerda en esta película , dialogando con nosotros (los espectadores) para defender su punto de vista. He aquí el mérito de esta escena: esconder de manera auto-consciente un discurso y además hacerlo de manera que la forma luzca genial (y entretenida para las masas). He ahí el mérito de Tarantino en toda la película: que esta sea consistente desde distintas maneras de ver y analizar el cine, como la del cinéfilo que va descubriendo referencias, la del que piensa sobre el cine y encuentra reflexiones como ésta y la del espectador que disfruta del relato.