Menú Principal
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK Más Información.

La importancia de desahogarse.

Iniciado por NNapalm, 02 de Agosto de 2007, 13:25:10 PM

Tema anterior - Siguiente tema

HighLight

Pues no me ha pasado nunca. Impongo demasiado respeto como para que alguien intente colarse. Los hay que hasta me ceden su sitio si me ven de mal humor.

nómada

Cita de: NNapalm en 02 de Agosto de 2007, 14:33:09 PM


Pero no tengo barba, ropas de homosexual ni me pongo a 4 patas para rezar xD
yo tengo perilla, no uso ropa de julays y no rezo.
El Islam es el estado natural del hombre.

soyesatia


gryphonheart

Cita de: baika en 02 de Agosto de 2007, 14:39:26 PM
Los peores en estos casos son los viejos, con la excusa de su avanzada edad, el respeto a los mayores, etc... se intentan colar por todas partes con un descaro que pasma...

Y encima como les digas algo te saltan con lo de "Ésta juventud de hoy en día...". Me ponen enfermo.

Yo tengo varias formas de desahogarme. La que más uso es la del Age of Empires.

Pones una partida aleatoria de 8 jugadores, y coges y pones el truco del coche lanzacohetes y te lías a destruir y a aniquilar. Te quedas como nuevo tras un par de partidas.

Otra opción es llorar como una puta (en privado, no tipo bebé de 3 años). La última vez que lo hice fue en Junio porque tenía un estrés tremendo, porque me la estaba jugando a una carta, y casi no podía dormir. No pude más y decidí soltar unas lágrimas. También despeja la mente y relaja que no veas. Y como nadie te ve... ;D.

Jamakukeich

Cita de: gryphonheart en 02 de Agosto de 2007, 16:19:45 PM
Y encima como les digas algo te saltan con lo de "Ésta juventud de hoy en día...". Me ponen enfermo.

Yo tengo varias formas de desahogarme. La que más uso es la del Age of Empires.

Pones una partida aleatoria de 8 jugadores, y coges y pones el truco del coche lanzacohetes y te lías a destruir y a aniquilar. Te quedas como nuevo tras un par de partidas.

Otra opción es llorar como una puta (en privado, no tipo bebé de 3 años). La última vez que lo hice fue en Junio porque tenía un estrés tremendo, porque me la estaba jugando a una carta, y casi no podía dormir. No pude más y decidí soltar unas lágrimas. También despeja la mente y relaja que no veas. Y como nadie te ve... ;D.

Lo de llorar también sirve mucho,yo lo hago de vez en cuando.
Gñe

Capitán Adama

Los caraduras y jetas normalmente lo tienen bien estudiado. Sus víctimas son precisamente las personas educadas, que por no montar un pollo se aguantan.

De esto se aprovechan los teleoperadores de márketing cuando se ponen pesados y te quieren manipular y sacar información por teléfono; se aprovecha la gentuza en general. Cuentan con que la víctima les dejará salirse con la suya, puesto que decir "NO" o plantarles cara supone un problema en público (si es en un comercio) y además se ponen groseros para intentar hacer parecer a la víctima como si fuera el agresor.

De hecho si os fijáis, esta gente elige a sus víctimas cuidadosamente. Procuran ir a por la persona educada, pacífica.

Para mí los peores son los teleoperadores. No sé si Starbook trabaja en eso, no va contra ella. Pero les tengo bastante manía.

Te llaman a casa, muchas veces desde teléfonos ocultos, exigiendo información y no quieren decir quiénes son o qué empresa está detrás. A duras penas les consigues sacar quiénes son.

Este tipo de abusones los aguantas una vez, otra vez, otra vez hasta que llegas a la conclusión que llegué yo: no hay otra salida que ser grosero con ellos. No grosero de insultar, pero sí ser claro y contundente: mire usted: NO me interesa, NO me llame más, Déjeme tranquilo. Sólo así lo entienden y a veces ni por esas. Vuelven a dar el coñazo, excusándose en que "Oiga, yo estoy trabajando". Eso me pasó una vez con una vendedora de seguros que no paraba de llamar a mi casa y al final le tuve que soltar una grosería para que dejase en paz a mi familia.

Tentacle Sex

#21
Bendita sea tu paciencia, yo con los colones no puedo. Como cada Sábado, cuando todos los garitos cierran y el hambre se apodera de mí, me dirigo al '24 horas' más próximo a por un bocadillo. Y como es normal, están a rebozar de gente, y la cola no sabes ni por donde comienza. Bien, entre que me entran ganas de orinar, me pongo a sudar, y me impaciento porque me ruge el estómago... aguanto el pelotón y lo respeto sin adelantarme. Y cuando por fin veo que avanzo y estoy a pocos metros de la cabina, va el borracho de turno a adelantarse descaradamente. Ante eso, yo lo tengo claro, estiro el brazo por el lado por donde piensa colarse, y le indico dónde tendrá que esperar por tres cuartos de hora al menos.