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¿Cómo interpretais este cuento?

Iniciado por monstruo de las galletas, 08 de Abril de 2008, 15:06:46 PM

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monstruo de las galletas

   
Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente que era muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey, cantando y tarareando alegres canciones de juglares.  Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.

Un día el rey lo mandó a llamar.

- Paje, le dijo - ¿Cuál es el secreto?

- ¿Qué secreto, Majestad?

- ¿Cuál es el secreto de tu alegría?

- No hay ningún secreto, Alteza.

- No me mientas, paje.  He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

- No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.

- ¿Porqué esta siempre alegre y feliz?  Eh, ¿porqué?

- Majestad, no tengo razones para estar triste.  Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo.  Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además, su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿Cómo no estar feliz?

- Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar - dijo el rey.  Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

- Pero, Majestad, no hay secreto.  Nada me gustaría mas que complacerlo, pero no hay nada que yo este ocultando...

- ¡Vete, vete antes de que llame al verdugo!

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación.  El rey estaba como loco.  No consiguió explicarse como el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.

- ¿Porqué él es feliz?

- Ah, Majestad, lo que sucede es que él esta fuera del círculo.

- ¿Fuera del círculo?

- Así es.

- ¿Y eso es lo que lo hace feliz?

- No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

- A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.

- Así es.

- ¿Y cómo salió?

- Nunca entró

- ¿Qué círculo es ese?

- El círculo del 99.

- Verdaderamente, no te entiendo nada.

- La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.

- ¿Cómo?

- Haciendo entrar a tu paje en el círculo.

- Eso, obliguémoslo a entrar.

- No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.

- Entonces habrá que engañarlo.

- No hace falta, Su Majestad.  Si le damos la oportunidad, él entrará solito.

- ¿Solito? ¿Pero el no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

- Si se dará cuenta.

- ¡Entonces no entrará!

- No lo podrá evitar.

- ¿Dices que el se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en él y no podrá salir?

- Tal cual Majestad; ¿está dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?

- Sí.

- Bien, esta noche te pasaré a buscar.  Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una mas ni una menos.

- ¡99! ¿Qué más? ¿Llevo los guardias por si acaso?

- Nada mas que la bolsa de cuero.  Majestad, hasta la noche..

Así fue.  Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey.  Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron,  junto a la casa del paje.

Allí esperaron el alba.  Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: "Este tesoro es tuyo.  Es el premio por ser un buen hombre.  Disfrútalo y no cuentes a nadie como lo encontraste."

Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban, para ver lo que sucedía.  El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados y cerró la puerta.

El rey y el sabio se arrimaron a la ventana para ver la escena.  El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado sólo la vela.  Se había sentado y había vaciado el contenido en la mesa.  Sus ojos no podían creer lo que veían.  ¡Era una montaña de monedas de oro!  El, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él.

El paje las tocaba y amontonaba, las a acariciaba y hacia brillar la luz de la vela sobre ellas.  Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas.  Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas.  Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco... y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60... hasta que formó la última pila: ¡¡99 monedas!!. Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más; luego en el piso y finalmente en la bolsa. "No puede ser", pensó.  Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era mas baja.

- Me robaron -gritó- ¡¡me robaron, malditos!!

Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba.  Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro...  sólo 99.

- "99 monedas. Es mucho dinero", pensó.  - "Pero me falta una moneda.  Noventa y nueve no es un número completo" -pensaba- "Cien es un número completo pero noventa y nueve, no."

El rey y su asesor miraban por la ventana.  La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus.  El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña.

Tomo papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.

¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?.  Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta.  Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla.  Después, quizás no necesitara trabajar más.  Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar.  Con cien monedas de oro un hombre es rico.  Con cien monedas se puede vivir tranquilo.  Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario.

Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. ¡Era demasiado tiempo!  Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas.  De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender.

Vender... Vender... Estaba haciendo calor.  ¿Para qué tanta ropa de invierno, para qué mas de un par de zapatos?  Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio volvieron al palacio.  El paje había entrado en el círculo del 99.

Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche.  Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando de pocas pulgas.

- ¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.

- Nada me pasa, nada me pasa.

- Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

- Hago mi trabajo, ¿no?  ¿Que querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente.  No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor...

Cooll Woter

#1
poderoso caballero es don dinero

Metal Inside

¡Desnúdese! No pasa nada, soy médico.

Tanis

Empieza bien, pero termina cogido por los pelos. Me refiero a que la actitud final del paje no es muy creíble.

Pero estoy de acuerdo en que la ignorancia suele dar la "no infelicidad".
       En el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

follatrolls

¿Quien es el autor del cuento? ¿Lo has ecsrito tú? Si no es asi cita por favor al autor :)

Es un buen cuento y por desgracia real komo la vida misma, aunke tambien un poco demasiado moralizante para mi gusto pero a lo mejor me lo parece porke es muy real.

Te kiero  :-[



Bastardo Al Teclado

pues que el querer mas acabo desquiciando al paleto ese, y que vivir sin pretensiones era lo mejor. Pero vamos vaya chorrada de cuento, por juntar 100 monedas, es una chorrada poco creible.

Torn curtain


Griton de dolares


pakcorro

No me lo creo, lo siento. La reacción del paje no es verosímil.

Moraleja: el paje es un gilipollas integral.  8)

M_A_R_E_A

Espero que elijas otro tipo de cuentos para contarle a tu futuro hijo  :-|

monstruo de las galletas

#10
Cita de: follatrolls en 08 de Abril de 2008, 15:47:45 PM
¿Quien es el autor del cuento? ¿Lo has ecsrito tú? Si no es asi cita por favor al autor :)

Es un buen cuento y por desgracia real komo la vida misma, aunke tambien un poco demasiado moralizante para mi gusto pero a lo mejor me lo parece porke es muy real.

Te kiero  :-[


No lo he escrito yo claro está.
Lo ha escrito Jorge Bucay.

Tiene otro signficado que el que le habeis dado :), hay que analizarlo de otra forma. La idea, o lo que intenta decir no tiene nada que ver con el dinero.
Estos cuentos dan mucho que pensar. Pero claro, hay que tener la mente más abierta :)


Por cierto, yo tambien te quiero follatrolls...cuando quieras pasamos otra noche apasionada en el asiento de atrás de mi furgoneta  :-[

Loeva

Yo lo que extraigo del cuento es que el rey es un hijo de... su santa madre que no soporta ver que su paje, aún siendo pobre sea feliz y él con todo lo que tiene no lo consiga. Y el que lo ayuda es otro todavía peor, que con tal de demostrarle que el dinero, lejos de dar la felicidad, la dificulta, arruina la vida al paje (que acaba desquiciado) y a su familia (que tienen que aguantarle la perreta y la locura).


Cita de: Citru en 13 de Junio de 2009, 18:23:55 PM
Si este hilo lo hubiese abierto yo en vez de Yusuke seguro que os habríais echado todos encima de mí. Y no, no soy victimista. Allá vosotros con vuestra nula objetividad.