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Abandonalia

Iniciado por Darkokova, 09 de Julio de 2009, 17:02:22 PM

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Darkokova

No es que esté haciendo un simil con la situación del foro.
Hablo de un blog que descubrí hace un par de días y que me ha parecido muy interesante  (Abandonalia ). Son gente que se dedica a buscar y viajar a sitios abandonados. El blog del que hablo está llenísimo de reportajes, y tiene links con chorrocientos blogs más. Tiene entradas de todo tipo de lugares; hospitales, cárceles, teatros, bunkers, bases militares, fuertes, catacumbas, ciudades/pueblos abandonados...

Voy a ver como queda pegado aquí uno de los reportajes que me ha gustado especialmente;

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Hospital Abandonado de Beelitz-Heilstätten (Parte I)

El hospital de Beelitz-Heilstätten se empezó a construir en 1898 para ser terminado 4 años después. Se concibió en principio como preventorio para tratar enfermedades del tórax como la tuberculosis, aunque posteriormente se amplió hasta tener un total de 60 edificios en su última fase, finalizada en 1930.

La estructura era un tanto curiosa, ya que los edificios destinados al tratamiento de hombres y mujeres estaban físicamente separados, quedando la parte este reservada tanto a pacientes femeninas como a trabajadoras, y la parte oeste reservada para hombres.

Durante la primera guerra mundial ya se usó como hospital para tratar a combatientes heridos. Durante esta época fue tratado de sus heridas en el frente un joven y por entonces desconocido soldado llamado Adolf Hitler.

Tras la segunda guerra mundial, al igual que muchas otras instalaciones en la antigua Alemania del este, este sanatorio fue reconstruido y utilizado por los soviéticos que lo convirtieron el en mayor hospital militar fuera de territorio de la URSS.

Actualmente la mayor parte de las 200 hectáreas que ocupan los edificios del sanatorio se encuentran en ruinas. Algunos edificios han sido recuperados como hospital y funcionan como centro pediátrico, centro neurológico y una unidad especializada en la enfermedad de Parkinson. Otros, como la antigua torre de agua y su maquinaria de bombeo han sido reconstruidas y funcionan actualmente como museo.

Para que os hagáis una idea de tamaño de las instalaciones, os comentaré que en un día entero, y moviéndonos con relativa rapidez, sólo pudimos ver dos de los cuatro sectores que comprenden el lugar. Estos sectores se separan por la carretera que discurre de norte a sur, y la línea de ferrocarril va de este a oeste.

El primer sector que visitamos fue el sureste. Nos llamó la atención principalmente por la enorme y colorida torre de agua, que es el edificio más alto de todo el conjunto, y su aspecto totalmente restaurado era excelente.


Al acercarnos observamos que el perímetro de esta zona estaba vallado y que los edificios tenían muy buen aspecto. Por suerte, la verja de entrada estaba abierta, y al acercarnos salió por ella un camión pequeño. Había varios carteles que parecían sonar a eso de "propiedad privada, prohibido el paso", pero con nuestros escasos (por no decir casi nulos) conocimientos de alemán no supimos descifrarlos, así que los tradujimos como "Verboten (prohibido) arrojar basuren" y nos metimos para dentro.

La verja daba paso a una plaza de césped del tamaño de un campo de fútbol, con tres edificios, uno en cada lado. Había un Volkswagen Passat aparcado en la puerta del situado a la derecha, así que decidimos echar un vistazo en la parte de atrás del edificio del fondo, a ver si encontrábamos una entrada.



Pronto nos dimos cuenta del motivo por el que el sitio está en tan buen estado. Todas las puertas y las ventanas bajas estaban cerradas con tablones de madera. Encontramos una ventana baja abierta, pero resultó que sólo daba a un pasillo de servicio lleno de tuberías que no llevaba a ninguna parte. Al menos el paseo nos sirvió para ver que el edificio era una preciosidad.

Lo divertido fue que, tras perder casi 1 hora dando vueltas y comprobando puertas, al acercarnos al acceso principal descubrimos que la puerta estaba abierta. Y lo que nos encontramos fue esta preciosidad de entrada.



Acostumbrados como estamos a ver los sitios abandonados pintados destruidos, la visión de estos pasillos en los que el mayor destrozo lo había producido sólo el tiempo y la humedad en las paredes nos dejaron literalmente sin aliento. ¡Si hasta se conservaban la mayor parte de los cristales de las ventanas!



Las habitaciones estaban totalmente vacías de mobiliario alguno, con excepción de los radiadores. Sólo largos pasillos de paredes descascarilladas jalonados de habitaciones vacías. De vez en cuando rompía la monotonía algún cuarto de baño o un recibidor de mayor tamaño. Sin embargo, los dibujos de la pintura descascarillada y las manchas de las paredes, junto a la luz que se filtraba entre los tablones hacían cada habitación única.


Lo más intenso del día fue cuando de repente vi por el rabillo del ojo una silueta humana al final de un pasillo. Como buenamente pude se lo comuniqué a los demás en voz queda y nos movimos hasta una habitación al extremo de un ala mientras guardábamos silencio. Mi propia respiración me parecía un vendaval mientras aguzábamos los oídos esperando a oír voces en alemán pidiendo explicaciones.
Al poco empezamos a oir pasos. En ese momento empezamos a sacar los micros unos y empezamos a hacer fotos de las telarañas de las ventanas otros para parecer lo más inocentes que pudiéramos....
De repente apareció un hombre de unos veintipocos años, con una carpeta en la mano y una cámara réflex colgando al cuello. Nos vio, nos saludó con la mano, se dio media vuelta y se marchó... El suspiro de alivio fue general.

Salimos tras el y le preguntamos en inglés sobre el sitio y demás. Resultó que él y algunos otros estaban preparando localizaciones para una película, serie o algo parecido, y por eso estaban las puertas abiertas, cuando lo normal es que estuviera cerrado todo a cal y canto. Le dijimos que estábamos grabando y haciendo fotos para diversas páginas web y nos dijo que no había problema, pero que cerrásemos la puerta al salir... Así que tras despedirnos seguimos visitando el sitio, no sin antes felicitarnos por nuestra buena suerte.

Probablemente la habitación más espectacular era un enorme gimnasio situado en un extremo del edificio, en la zona más cercana a la entrada. De hecho, si os fijáis, el tragaluz es el mismo que se ve en la foto de la estatua. Resultaba curioso ver los murales deportivos y las inscripciones en ruso.


Las plantas superiores estaban en peor estado que las de abajo. Los tejados no estaban en muy buen estado y en algunos puntos se habían venido abajo, bloqueando parte del piso superior. También se notaban lasa goteras, especialmente en una habitación que aparecía totalmente inundada. Daba la impresión de que el agua cubria esta habitación de forma casi permanente.


Tras terminar de recorrer y fotografiar el edificio nos dirigimos al segundo de ellos, donde habíamos visto el coche aparcado. El coche ya no estaba y la puerta estaba cerrada. Por suerte para nosotros, sin candado.

La entrada de este edifcio no era tan espectacular como la del anterior, aunque tenía su encanto. Lo que más llamaba la atención era que la pintura y los suelos se encontraban en aún mejor estado que los del otro.

Nada más entrar apareció por allí otro alemán pertrechado con cámara y trípode que empezó a decirnos en inglés que el acceso estaba prohibido y que no podíamos estar allí. Le comentamos que lo sabíamos, pero que habíamos encontrado a un hombre que nos había dicho que no había problema por estar por allí. Nos hizo gracia cuando preguntó (en inglés) – "Oh, ¿sois los españoles?". Tras hablar un rato y recordarnos que cerrásemos la puerta al salir se marchó.

En el vestíbulo principal nos encontramos con esta preciosidad, que a pesar de parecer estar un tanto fuera de sitio dio muchísimo juego fotográfico.


Al fondo nos encontramos un recinto circular de altísimos techos con una pequeña piscina en el medio. Probablemente se tratase de alguna especie de sauna o similar. En alguna de las habitaciones a su alrededor encontramos un buen número de tuberías que parecen confirmar este uso.


A diferencia del edificio anterior, en este sí que había un buen número de sótanos, aunque se encontraban prácticamente vacíos, lo que sumado a la total falta de luz hizo que no tomase ninguna foto interesante.

La segunda planta tenía aún mejor aspecto que la primera en un primer vistazo. El vestíbulo principal parecía casi en uso.



Posteriormente encontramos un par de cosas curiosas. Para empezar, los cristales esmerilados de las puertas tenían los letreros en alemán, en lugar de en ruso como el resto del edificio. Además encontramos una toma de corriente industrial de plástico gris que parecía la definición perfecta de anacronismo puesta allí.
Como ya sabíamos que el sitio se utilizaba como escenario para rodajes supusimos que las paredes pintadas y los suelos tan limpios podrían haberse debido a alguna película rodada allí. Posteriormente, de vuelta en casa y buscando por Internet descubrimos que el sitio se había usado para rodar varias películas alemanas sobre la II Guerra Mundial, y aparte de las alemanas, el hospital había servido de escenario a varias escenas de la película El Pianista, de Roman Polanski. Aún tengo pendiente volver a ver la película para ver si reconozco alguna localización.

Otra cosa curiosa era "la trastienda". Las habitaciones de la parte de atrás estaban en mucho peor estado que las del otro edificio. El contraste entre los casi brillantes pasillos y las decrépitas habitaciones resultaba chocante. Curiosamente me encontré otra bañera casi agazapada en la sombra.


A los lados del pasillo principal había dos grandes salones gemelos, aunque bastante distintos. Uno de ellos estaba totalmente desprovisto de adornos, excepto por un viejo banco en una pared y unas curiosas tallas de madera en forma de dragón que servía para sujetar la estructura de madera con tirantas metálicas saliendo de sus bocas.





El otro, sin embargo, estaba repleto de murales con aspecto de bosque y algunas inscripciones en ruso. Los dragones de la estructura eran los mismos, aunque en este caso estaban policromados. En una esquina había lo que parecía un pequeño escenario de marionetas. Sin embargo, a pesar de todo, tanto la pintura como el techo estaban en peor estado que en el anterior, por lo que pienso que tal vez el primero fuera restaurado para alguna película.



Los pisos superiores estaban en bastante peor estado que el resto. Sólo unas cuantas habitaciones y algún servicio. Había un acceso a los tejados, aunque la prudencia hizo que no nos aventurásemos a pasearnos por ellos. Lo que más me llamó la atención, fotográficamente hablando, era la escalera de caracol metálica que servía para acceder a la última planta. El hecho de que estuviera casi escondida en un cuarto con puerta y el aspecto de la escalera me hizo pensar que la última planta debía estar destinada al servicio o como almacén.



Tras terminar con el edificio nos dirigimos hacia la torre del depósito del agua para descubrir que toda la maquinaria estaba restaurada y funcionaba como museo. Sin embargo la restauración no había llegado a la nave aledaña, que seguía totalmente vacía. Se podían observar los huecos en el suelo que debieron ocupar los generadores eléctricos.



Al parecer, el hospital contaba tanto con un depósito de agua propio como su central eléctrica independiente, capaz de suministrar tanto electricidad como agua caliente a los edificios.

El resto de edificios estaban bien cerrados, o en el caso de una pequeña casa de dos plantas, habitados. El único sitio más al que pudimos entrar fue a esta casa.



La casa resultó ser una especie de fábrica procesado de alimentos. O al menos eso suponemos. En la instalación encontramos varias salas frigoríficas y un montacargas de buen tamaño. En la sala principal vimos estas grandes ollas industriales, bastante oxidadas.



En la habitación contigua había gran cantidad de maquinaria alineada al fondo de una sala. Estaban bastante deterioradas, pero algunas de ellas parecían picadoras industriales por las cuchillas, así que es bastante probable que acertásemos con nuestras suposiciones.



Los sótanos tenían un pequeño generador eléctrico bastante oxidado, y bastantes trastos aquí y allá. Subir a la segunda planta fue bastante más arriesgado, ya que la escalera tenía un aspecto bastante inestable. Los pisos de arriba tampoco tenían nada interesante aparte de habitaciones vacías y el habitual papel pintado a medio caerse, por lo que supongo que serían algún tipo de oficinas.

Tras salir de de la fábrica dimos por concluida la mañana y nos fuimos a recuperar algunas fuerzas al coche con el habitual picnic de aparcamiento. La tarde fue tan fructífera como la mañana, aunque eso tendré que contarlo en otro post, porque este ya hace rato que empezó a ser muy largo.

Aparte de las 20 fotos que ilustran el post he colgado una galería de favshare con el resto de fotos que hice esta mañana. Están ordenadas por hora de toma, así que se puede saber con cierta facilidad donde está hecha cada una. Si sois de los que piensan que una imagen vale más que mil palabras echadle un ojo, que hay más de un centenar, a ver que os parecen.

Abandonalia: EQ6. Hospital abandonado de Beelitz-Heilstätten. Parte I

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Me he cansado de copiar, así que para la parte II dejo el link;  Abandonalia: EQ6. Hospital abandonado de Beelitz-Heilstätten. Parte II

Hay muchísimos como digo, podría un puñado de links que me han gustado pero lo mejor es que los busquéis vosotros mismos.
Y bueno, a quien haya leído hasta aquí supongo que le interesará el tema (no vale con ver las fotos), habéis estado en algún sitio así?




Ángel

Te voy a ser sincero, aún no me lo he leído, he visto las fotos y algunos parrafos que había encima de estas. Voy a leermelo, es bastante interesante.

Gracias. +1 Karma. :)


¡Por la Horda!

Darkokova

Venía a cagarme en tus muertos porque no te había dado tiempo a leerlo todavía, pero has sido sincero, así que te perdono.

Chino Puteiro

no lo leido y no me han cargado las fotos, he entrado para que no me salga como nuevo
Ere un gufi sosio

Ángel

#4
Vale, ahora si me lo he leído y he visto las fotos con más detenimiento. No se que decir, me ha gustado bastante. Eso sí, no puedo evitar decir que me ha recordado muchísimo al Silent Hill Origins de Xbox, cuando estás en la primera misión. El grafiti del niño ha sido brutal, el esqueleto de la mesa tirada en medio del pasillo, acojonante, y a la sala de autopsias no se me ocurriría entrar bastándome con la luz de una linterna, me acojonaba nada más que con verla en la foto.


Por cierto, esta foto es de las que más me han gustado:



Y esta:

En esta me he preguntado lo mismo que el redactor, tanta habitación para tan poca cosa, aunque claro, se desconocen los motivos o su uso.


¡Por la Horda!

Ángel

#5
Gñé, ahora que me doy cuenta, no me lo he leído, sólo me he leído la parte II. Voy a por la primera. :)


¡Por la Horda!

Ángel



¡Por la Horda!

Chino Puteiro

Cita de: Chino Puteiro en 09 de Julio de 2009, 17:20:32 PM
no lo leido y no me han cargado las fotos, he entrado para que no me salga como nuevo
Ere un gufi sosio

wo ni i danio

ideal para jugar alli al silent hill o similar y tener la tele en un cuarto y la nevera con las cervezas en el otro extremo, dejas la bebida fijo

la verdad es que me suenan tambien de alguna peli como dice el pavo

molaría formar un club para investigar casas abandonadas , o unirse a alguno no demasiado perroflautico

Ax3l

O jugar al Paintball o Airsoft o lo que esté de moda.

Luego le doy un vistazo y comento sobre el blog.

trutantino


Ángel

¡Qué es del puto Silent Hill y no se aceptan más posiblidades! >:(


¡Por la Horda!

Griton de dolares

Hospital de Torax, canguelo asegurado.

Kuranes

En los tiempos en que la tuberculosis era incurable, obligaban a los enfermos, que no eran pocos, a vivir aislados en enormes pero bien dotados hospitales como ese, donde iban muriendo poco a poco.

Con respecto al edificio, se nota que es Alemania, en España estaría lleno de mierda y pintadas.

Saludos.

Darkokova

Cita de: wo ni i danio en 09 de Julio de 2009, 19:03:56 PM
molaría formar un club para investigar casas abandonadas , o unirse a alguno no demasiado perroflautico
..:: Club de Exploradores de Lugares Abandonados ::..

Ahí tienen un reportaje del hospital del Torax ese, pero ni punto de comparación. Y como dice Kuranes, se nota la diferencia, ese está destrozado y lleno de pintadas de los niñatillos que se creen grafiteros.


Es una especie de turismo alternativo, me gustaría probarlo algún día.