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[Hilo Oficial] Cuéntaselo a la Almohada.

Iniciado por Llanvier, 01 de Septiembre de 2009, 23:57:53 PM

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Ax3l

#30
Mierda... me olvidé que soñé hoy...

Cita de: Tentacle Sex en 02 de Septiembre de 2009, 18:42:58 PM
[...]
Espero que guardes estas cosas.

Yandros

Pues raramente recuerdo lo que he soñado, y si lo hago es durante los minutos posteriores a despertarme, y muy vagamente, asi que poco puedo contar sobre ello.

De todas formas uno de los ultimos sueños que tuve fue inquietante, y quizas por eso lo recuerde. En el descubria que mi hermano era gay cuando me presentaba a un "colega" suyo que le comia la oreja y casi se lo folla mientras hablabamos.

Espero que no se repita...
El hombre es menos el mismo cuando habla por cuenta propia. Denle una mascara y les dira la verdad.

Jack_Burton

Anoche tuve un sueño muy raro. Estaba en el piso de mi hermano, que se había quedado solo unos días porque su mujer estaba de viaje con mi sobrino. Mi hermano me mandaba a la pollería de al lado de su casa a comprar algo de comer, pero me perdía, llegué a las afueras de la ciudad y, sin saber cómo, aparecí en Alicante. El caso es que allí me encontré con unos cuantos amigos míos de Sevilla, y entre ellos estaba nuestro forero Pr0ZaK. Recuerdo que nos saludamos, nos tomamos una cerveza, y ya desperté, bastante confundido por cierto.
Me gusta el buen vivir y me gusta el buen vino,
hartarme a langostinos y arrimarme a un buen chumino.

Ax3l

Creo que ya conté mi partida onírica de truco con Ichigo, un amigo y 3 familiares que no conocía. Eso fue bizarro, muy bizarro.

Llanvier

Cita de: Ax3l en 03 de Septiembre de 2009, 00:02:02 AM
Creo que ya conté mi partida onírica de truco con Ichigo, un amigo y 3 familiares que no conocía. Eso fue bizarro, muy bizarro.

Con doses, no?  X-D

Pero jugais mucho en Argentina?
Aquí sólo por la zona de Valencia  :(

Cardemm

 El otro día soñé que era un poli de tráfico en NY, pero un sueño en plan ultrarrealista. Es uno de los sueños más absurdos y sin sentido que he tenido jamás.

soyesatia

Yo ultimamente no recuerdo mis sueños, despierto apaciblemente  :$


Eso si, uno de mis ultimos sueños fue que entraban en casa a matarnos. Soñe que me despertaba y que estaba ocurriendo. Y desperte gritando.

Es una situacion muy extraña. Me pasa una vez cada mucho tiempo, pero lo paso bastante mal. Luego no puedo dormir en lo que resta de noche.

Ax3l

Cita de: Llanvier en 03 de Septiembre de 2009, 00:24:34 AM
Cita de: Ax3l en 03 de Septiembre de 2009, 00:02:02 AM
Creo que ya conté mi partida onírica de truco con Ichigo, un amigo y 3 familiares que no conocía. Eso fue bizarro, muy bizarro.

Con doses, no?  X-D

Pero jugais mucho en Argentina?
Aquí sólo por la zona de Valencia  :(
Yo juego en horas de clase, con la profesora en frente ¿qué crees? :roto2:. Sí, jugamos mucho. Incluso hubo algún torneo de truco organizado por un diario popular nacional. Vamos, creo que es como el Mus allí, o el poker en EE.UU..

Y sí, con dieces, onces y doces. Y el 1 de espada tiene más valor que el 1 de basto.

Llanvier

Cita de: Ax3l en 03 de Septiembre de 2009, 00:48:46 AM
Cita de: Llanvier en 03 de Septiembre de 2009, 00:24:34 AM
Cita de: Ax3l en 03 de Septiembre de 2009, 00:02:02 AM
Creo que ya conté mi partida onírica de truco con Ichigo, un amigo y 3 familiares que no conocía. Eso fue bizarro, muy bizarro.

Con doses, no?  X-D

Pero jugais mucho en Argentina?
Aquí sólo por la zona de Valencia  :(
Yo juego en horas de clase, con la profesora en frente ¿qué crees? :roto2:. Sí, jugamos mucho. Incluso hubo algún torneo de truco organizado por un diario popular nacional. Vamos, creo que es como el Mus allí, o el poker en EE.UU..

Y sí, con dieces, onces y doces. Y el 1 de espada tiene más valor que el 1 de basto.

Sí, lo de la espada aquí también. Pero el mus tampoco es el más popular, yo creo que a la brisca se debe jugar más-

Ax3l

Bueno, es el juego de cartas más popular, y muy tradicional en el país. Y por suerte yo y mis 7 amigos del aula somos unos viciosos del truco; con él hacemos que las horas de clase pasen más rápidas.

Cooll Woter

el sueño mas angustioso que tuve fue mi propia muerte,mas bien suicidio tras ser perseguido durante toda la noche por seres que salian de todos lados y querian matarme,matarme y matarme,pero matarme ellos

Yo corriendo revolver en mano asesinando a diestro y siniestro,corria como su puta madre y llego un momento en que no se como me arrinconaron los muy hijos de puta,y los veia ahi con caras de puto gozo del banquete homicida que se iban a dar,el tema es que grite un "Me vais a comer toda la polla hijos de la gran puta" cargue el revolver me lo meti en la boca y con la ultima bala que quedaba ¡BANG!

Escuchaba sus gritos de frustacion(su deseo unicamente era asesinarme,no que yo me suicidase) mientras notaba como me desplomaba poco a poco y me corria un manantial de sangre caliente por el pecho y la espalda mientras dulcemente caia al suelo apoyado en la pared y todo se apagaba poco a poco

Me levante con el corazon a 300 y empapado









y bueno eso fue hace 3 o 4 años,pero me marco de forma acojonante,ultimamente no hago mas que estresarme un huevo en los sueños,y en el dia a dia soy mas pachorron que paquirrin y no me estreso con nada

Ax3l

Ah, por cierto, yo tuve un episodio de terror nocturno. Me desperté y mis padres estaban en la puerta, yo no recordaba el sueño ni menos que había gritado, pero extrañamente sentí que sabía por qué estaban ellos ahí, y no me sorprendió cuando me preguntaron "¿qué pasa?". "Nada", contesté. "Estabas gritando...". "... (durmiendo)".

Tentacle Sex

#42
Contaré una pesadilla que me ha perseguido a lo largo de los años, desde que era bien pequeño.

La pesadilla me sitúa en el piso donde vivía cuando niño en la capital. Era el sexto de un edificio muy alto. No teníamos ascensor, y las escaleras se hicieron siempre agotadoras. Salí del hogar, teniendo justo en frente la puerta del vecino, y a su izquierda, unas escaleras que avanzaban hacia arriba. Eso era inusual: me instalaba en la última planta, no habían escaleras más allá de mi descansillo. No obstante, allí estaban. Desconfié de sus peldaños. Traté de entrar a mi casa, pero la llave no obedecía. Reflexioné. Lo correcto hubiera sido tomar el camino hacia abajo hasta salir del portal, pero la curiosidad es golosa. ¿Qué me encontraría en el séptimo piso? Nada bueno –pensé. Pero aún con todo, anhelaba visitarlo. Quizá mañana desaparecía sin dejar rastro, y entonces me lamentaría. Así pues, me convencí. Subí.

El séptimo era como cualquier otro de los niveles, con dos puertas a cada extremo del rellano, con felpudos pardos y polvorientos, y con el número del piso que le correspondía, brillante y dorado, en mitad de ambas, enclavado en la rubia pared, manchada por la luz cobriza que instalaron en aquellos techos. ¡Y qué sorpresa, las escaleras se alargaban hasta un hipotético octavo! Era una pena que no hubiera ventanas para gozar de las vistas. Continué. Hubo octavo, noveno, décimo, undécimo... paré en el décimo cuarto.

El décimo cuarto mantenía las mismas pautas, y comenzaban a fatigarme tantos, y tantos apartamentos superpuestos. Llamé a la puerta del 14-A. La puerta era de madera, lo lógico es que los golpes que producía mi mano contra ella, produjeran algún tipo de sonido. Sin más, fueron impactos mudos. Una pluma cayendo sobre un cojín hubiera hecho más ruido. Me separé extrañado del 14-A, le di la espalda, y me dirigí al 14-B. No cometí el mismo error, en lugar de golpear en la puerta, tocaría el timbre. Y sonó. Efectivamente, sonó. Pero no como un timbre. Era música de violín. Un violín desnudo, solitario. No fueron tres segundos, la melodía no desistía, perduraba en el aire. No había modo de apagarla. Me puse nervioso. Subí más. Todavía podía hacerlo.

El décimo quinto rompió con el patrón original. Lo hizo levemente. Y conforme me alejaba hacia las alturas, la transformación era más notoria, más sombría. El violín no cesaba. Alcancé el vigésimo quinto. Las paredes estaban revestidas con un empapelado floral, en tonos apagados, como los de la recepción de un antiguo y elegante hotel.  Las puertas eran lustrosas, pálidas y con buzón. No había nombres grabados en las placas, pero tenía la sensación de que tras ellas me espiaban por las mirillas, dispuestos a salir para darme caza. No eran vecinos normales. No eran buena compañía. Me elevé nuevamente.

En el vigésimo sexto las puertas estaban lacadas en negro. Un charco de agua ahogaban las baldosas del descansillo. El violín gritaba, estridente. Escuché pasos detrás de las puertas. Advertí un grito de histeria en los niveles que aún tenía sobre mis cejas. Huí como un lunático escaleras abajo, quería encerrarme a cal y canto dentro mi casa, o largarme y no volver de aquel edificio. Un caminar pesado me seguía desde lo alto. Bajaba los peldaños de dos en dos, de tres en tres, sofocado, exaltado. Y el horror aplastó mi pecho: en lugar de regresar al vigésimo quinto, había bajado hasta el vigésimo séptimo. No tenía sentido, así como tampoco tenía salida. Me había perdido entre dos tramos de escaleras. Tomara cualquiera de los dos direcciones, estaba condenado a elevarme. Incluso retomando mi camino de vuelta, me conducía a una cima que asomaba siniestra y macabra. Seguía en movimiento. Los muros se torcían y los escalones eran desiguales; los pasamanos languidecían y se curvaban como tirabuzones; las bombillas centellaban rojos descarnados, verdes venenosos, blancos cegadores; los tiradores mostraban la figura de cuervos, de cuernos, de colas de asno; de las puertas manaba agua y alquitrán, y por su otra cara la intentaban reventar con cabezazos, con hachazos.

El violín penetraba en mis oídos como picahielos. Me frené. El del caminar pesado me esperaba impaciente en el quincuagésimo segundo, que era el siguiente. Notaba su presencia, advertía su respirar ahogado por la vehemencia. Mis pulmones fallaban, y a mi corazón lo apretaba un puño. Aún sabiendo que era inútil, me deslicé con temblores hacia arriba, por segunda vez. Y caí. Caí rodando por los escalones. Rodando hacia lo alto. Estrellándome en la cúspide.

Desperté.



PD. Lo he adulterado con el texto. Realmente no tenía noción del número de los pisos.
PPD. Lo he escrito del tirón, no lo he corregido. Perdonen los fallos.

munduan galduta

Yo últimamente me despierto confuso, no se ni donde estoy, ni que hora/día es, igual pasan unos 20 segundos hasta que me doy cuenta.

Cita de: le_banner en 22 de Junio de 2009, 23:25:04 PM
¿Si te digo que has ganado te vas a tomar por culo?

Cardemm

 La chica del brazo me ha dicho que ha soñado que estaba super enferma, y estábamos todos (ha dicho literalmente "estábais todos, familia y amigos") alrededor, y que yo tenía la cura, pero que cuando se acercaba a mi le daba la espalda. WTF ?!

¿Alguien sabe de significados de sueños?